La familia de cohetes lanzadores estadounidenses Titan es una variante del misil intercontinental del mismo nombre. Concebidos inicialmente con fines militares, su desarrollo fue paralelo al del cohete Saturno I de la NASA, al que sustituyó en la década de 1980 tras el desastre sufrido en el lanzamiento del Challenger.
Desde entonces ha proliferado su uso como cohete de lanzamiento, si bien comercialmente ha sido desplazado por los cohetes del programa Ariane fabricados por la ESA. Las cápsulas Gemini fueron lanzadas mediante cohetes Titan II, mientras que los cohetes del tipo Titan IIIE-Centaur se utilizaron para lanzar las sondas Viking y Voyager.